12-05/2025
Los mercados petroleros mundiales entran en 2025 con un impulso sostenido. El gasto en exploración y producción (upstream) está en aumento, la actividad de intervención de pozos está en aumento, y múltiples organismos internacionales confirman que el ciclo de inversión iniciado en 2023-2024 está lejos de terminar. Si bien el ritmo de crecimiento se ha moderado, la tendencia general sigue siendo positiva. La demanda de petróleo se mantuvo ligeramente por encima de las expectativas en 2024, y la mayoría de los pronósticos globales apuntan a un consumo moderado y estable hasta 2025. Como resultado, los principales productores mantienen altos niveles operativos en sus activos terrestres, mientras que varias regiones preparan programas adicionales de perforación, campañas de reacondicionamiento y proyectos de restauración de pozos.
Para los equipos de compras, estos desarrollos son importantes. Determinan la disponibilidad de la cadena de suministro, influyen en las decisiones técnicas y afectan la oportunidad y el volumen de cada pedido de bombas de varillas de petróleo. La bomba de varillas de petróleo sigue siendo uno de los sistemas de levantamiento artificial más utilizados en campos maduros y en desarrollo, lo que significa que incluso aumentos modestos en la actividad de los pozos pueden generar una presión considerable en el suministro de equipos.











